martes, 28 de noviembre de 2017

Hipólito Mejía: Feminicidios y violencia de género deben ser enfrentados con Políticas Públicas dirigidas a la familia.

Hipólito Mejía: Feminicidios y violencia de género deben ser enfrentados con Políticas Públicas dirigidas a la familia.

Propone la creación del ministerio de la familia.
El expresidente Hipólito Mejía afirmó este lunes que las Políticas Públicas para reducir la agresión contra la mujer y la violencia de género tienen que estar enfocadas en la familia como núcleo social primario de la sociedad y, donde se inculcan los valores de convivencia pacífica y de tolerancia entre sus miembros.
Al encabezar un acto de mujeres liderezas de las organizaciones comunitarios del sector Capotillo de esta capital, el ex mandatario manifestó que los fines para los que fue creado el actual ministerio de la Mujer fueron rebasados por la realidad, gracias a las ineficaces y simples las Políticas Públicas aplicadas, por lo que ya se requiere del ministerio de la Familia, con propósitos más incluyentes, enfocados en un mayor número de factores sociales en la interacción familiar.
Manifestó que el actual gobierno solo piensa y actúa en lo mediático, con “Visitas Sorpresas” que no atacan de raíz los problemas ni la cohesión de la familia como núcleo básico de la sociedad.
Acusó al gobierno de ser “ciego, sordo y mudo ante al grave problema de la violencia intrafamiliar, los feminicidios que se han convertido un gran problema social y de salud, vinculado su desarrollo a las pésimas condiciones sociales y económicas en que se desenvuelven los jefes de los hogares dominicanos.
Resaltó que, si lo eligen presidente, este será un tema prioritario en la agenda social de su gobierno, al tiempo que proclamó que “he sido, soy y seré un aliado permanente en la lucha de la No Violencia Contra la Mujer”.
Reiteró que los hombres, mayormente victimario en los casos de feminicidios en el país, encerrados en la cultura machista, debe aceptar el notable desarrollo de la mujer en su rol social, y lejos de responder con golpes, deberían luchar por su desarrollo como lo han logrado las mujeres.
Mejía, luego de pronunciar su discurso, permitió varias preguntas y comentarios algunas de las dirigentes comunitarias presentes, las cuales rondaron sobre el alto costo de la vida, los prolongados apagones, las calamidades de las mujeres cuando visitan los hospitales
Esas intervenciones de las comunitarias presentes fueron aprovechadas por el ex presidente para resaltar las ventajas que tienen un mandatario o cualquier funcionario de “tomar el pulso” de la situación del país, escuchando a los ciudadanos que padecen directamente los problemas sociales, internándose como hacía, hace y hará, en el seno de la sociedad para escuchar de viva voz a la gente del pueblo.
La inseguridad ciudadana, la carestía de los alimentos, la deficiente aplicación de la Ley se Seguridad Social, el hacinamiento del sector, entre otros temas, fueron presentados por algunas de las representantes de las organizaciones sociales del sector que hablaron, entre las que estuvieron: Minerva Vidal, Noris  Bueno, José Antonio Candelario, Anthony), presidente de la Asociación de Organizaciones Sociales de Capotillo
Acompañaron al ex mandatario en su encuentro de Capotillo, su Coordinador General César Cedeño, el Coordinador de la Circunscripción #3 del Distrito Nacional, José Candelario (Chelo), Cristina Sánchez, el ex regidor Juan de Jesús Blanc, en cuya residencia se celebró el acto, Cristina Sánchez, Rosa Abreu, Yovanny Gros, Ivelisse Contreras, entre otros

miércoles, 25 de octubre de 2017

Discurso del Pdte. Mejia al resivir reconocimiento de Fundacion Ciudadano Verde Dominicano



Amigos todos:

Agradezco a la Fundación Ciudadano Verde Dominicano, en la persona de su Presidenta, Gloria Polanco, el reconocimiento que recibo hoy.

Quiero destacar el hecho significativo de que esta fundación, cuya base se cimenta en la prestigiosa Pontificia Universidad Madre y Maestra, está presidida por una joven mujer.

Sin dudas, la preocupación de la juventud y la mujer por la problemática medio ambiental es una noticia muy positiva, la cual celebro de todo corazón.

La conservación y el uso racional de los recursos naturales es uno de los temas de mayor interés para quienes estamos comprometidos con la sustentabilidad del desarrollo y el mejoramiento de la calidad de vida de nuestra población.

Al recibir este reconocimiento, reitero mi compromiso con el uso racional y la preservación de los recursos naturales.

Igualmente, reafirmo mi dedicación al trabajo para mejorar la calidad de la vida de nuestra gente de los campos y de las ciudades.

Obviamente, los fenómenos naturales que recientemente han impactado duramente toda la región caribeña, han servido para reactivar el debate sobre el estrecho vínculo que existe entre el cambio climático, el medio ambiente y la vulnerabilidad de nuestra gente, especialmente los menos favorecidos.

En ese contexto, expreso mi convicción de que la República Dominicana está compelida a realizar una transición necesaria hacia un modelo de desarrollo sustentable e incluyente. Para alcanzar ese objetivo, es imperativo trabajar sin descanso para preservar nuestros bosques, nuestros ríos, y nuestros arrecifes.

Durante más de cinco décadas, he tenido una vinculación directa con numerosas iniciativas dedicadas al cuidado del medio ambiente y los recursos naturales en el país.

Permítanme destacar algunos hechos relevantes de esa vinculación:

En primer lugar, conocí de cerca y apoyé el extraordinario trabajo realizado por el Padre Luis Quinn en San José de Ocoa.

Esa obra es un referente imperecedero del compromiso con la preservación del medio ambiente y el mejoramiento de la calidad de vida de los pobladores rurales.

Como Secretario de Estado de Agricultura, cargo que ocupé en el período 1978-1982, tomé la iniciativa de crear la Sub-secretaría de Recursos Naturales. Desde allí se dieron pasos importantes para la gestión integral de ese sector de la administración pública.

Igualmente, como Secretario de Estado de Agricultura, apoyé con entusiasmo el Plan Sierra de nuestras montañas norteñas. Los aportes de esa iniciativa, que estuvo presidida por Monseñor Roque Adames, han servido para preservar los recursos naturales, generar ingresos, y mejorar sustancialmente la calidad de vida de los habitantes en esa importante región.

Consciente de que los recursos humanos especializados son vitales para el desarrollo, durante mi gestión como Secretario de Agricultura, firmé un acuerdo con la Universidad de la Florida para el entrenamiento, a nivel de postgrado, de profesionales dominicanos en el área de manejo de recursos naturales.

Fruto de ese acuerdo, se graduaron de veinte de dominicanos a nivel de maestría y doctorado. Sus tesis de grado estuvieron referidas al manejo  de la Cuenca Hidrográfica del Río la Cuevas, en Padre las Casas, provincia de Azua.

Ese es un referente nacional del vínculo entre la academia y la práctica conservacionista.

Me satisface que, en mi condición de Presidente Constitucional de la República, tomé la iniciativa de crear, en el primer año de mi mandato,  la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

 Fruto de esa iniciativa, el país ha podido dar coherencia a las acciones de numerosas instituciones públicas que antes actuaban aisladamente. Las políticas públicas emanadas desde ese ministerio han dado soporte institucional a los numerosos planes, programas y proyectos vinculados al medio ambiente y los recursos naturales.

También desde la Presidencia de la República, ofrecí todo mi apoyo a la construcción de la infraestructura de riego que hoy sustenta la siembra de banano orgánico en la Región Noroeste. Fruto de ese esfuerzo, hoy somos uno de los más grandes exportadores de ese rumbo en el mundo.

Como algunos de los presentes saben, mi pasión por la agricultura me ha servido para involucrarme directamente y apoyar la agricultura bajo invernadero.

Esa pasión también me ha servido para establecer, en San Cristóbal, una modesta estación agrícola sembrada de numerosas especies frutales. Me satisface de manera particular que allí tenemos más de 200 variedades de mango.

Todo ese material, cultivado de forma orgánica, está disponible para el desarrollo de nuestra agricultura. Quiero dejar ese banco genético como un legado muy concreto al campo dominicano, como hijo agradecido del campo que soy.

Señoras y señores:

Nuestro país, como todo el mundo, vive un período de transición que impacta la vida de cada uno de nosotros. El uso racional y la preservación de los recursos, sin dudas, son factores claves para que hagamos exitosamente esa transición necesaria.

Yo veo con optimismo la capacidad que tenemos los dominicanos y dominicanas de trabajar juntos y tener éxito en esa misión. De manera particular, confío en el idealismo y la pasión que la juventud está poniendo en esa noble causa.



Al hacerme este reconocimiento, la Fundación Ciudadano Verde Dominicano me estimula a continuar trabajando a favor del desarrollo agrícola, la preservación del medio ambiente, y el mejoramiento de la calidad de  vida de nuestra gente.

Tengan ustedes la certeza de que soy y seré un aliado de la misión que guía los pasos de esta fundación.

Muchas gracias.



Hipólito Mejía

24 de octubre de 2017

domingo, 24 de septiembre de 2017

En la finca de Jarabacoa recolectando Longan (ojo de dragón)

En la finca de Jarabacoa recolectando Longan (ojo de dragón).

En chino, lengkeng en Indonesia, mata kucing en Malasia, y quả nhãn en Vietnam. Se le llama "ojo de dragón" porque su fruta se asemeja al globo ocular (cuando se pela el fruto se transparenta la semilla y parece como pupila e iris). 

Es un árbol de tamaño mediano de hoja perenne que puede crecer hasta los 6 a 7 metros de altura. No deja de ser sensible a las heladas . Prefieren un suelo arenoso. Si bien la especie prefiere las temperaturas que normalmente no están por debajo de 4,5 ° C (40 ° F), puede soportar breve tiempo temperatura bajas de alrededor de -2 ° C (28 ° F). Es un cultivo alternante, es decir la producción de sus frutos no es la misma todos los años, sino que un año da bien al siguiente no y así sucesivamente.

La fruta (que realmente es un falso fruto, compuesto por una cobertura carnosa llamada arilo) es comestible, y a menudo usada en sopas, desayunos y otras aplicaciones en el este de Asia.

El longan y el lichi maduran en la misma época del año. Se usa en la cocina y como remedio herbario en la medicina china.

En la Medicina tradicional china es usada para el corazón y bazo. Insomnio, palpitaciones, pérdida de memoria y mareos. No se debe usar si hay exceso de flema o humedad.

viernes, 1 de septiembre de 2017

Discurso del presidente Hipólito Mejía

Discurso del presidente Hipólito Mejía
“Foro Abierto: ¿Qué es lo que consumimos? Seguridad en el Consumo de Alimentos y Bebidas”.


Amigos todos:

Agradezco al Consejo Nacional de Defensa al Consumidor, en la persona de su presidente, Sandino Bisonó, la invitación a participar en este “Foro Abierto: ¿Qué es lo que consumimos? Seguridad en el Consumo de Alimentos y Bebidas”.

Como se ha demostrado, existe una relación directa entre la calidad de los bienes alimentarios que consume la población y la salud humana.

Quiere decir, que la inocuidad de los alimentos es un tema relevante para la salud pública, ya que los alimentosque consumimos, pasan por una larga cadena que abarca la producción, la conservación, la distribución,la comercialización, y en muchos casos el procesamiento.

Como se dice de manera gráfica, “la alimentación humana comienza en la granja y termina en la mesa”.

Como profesional del área agropecuaria, me siento directamente vinculado al tema de este foro. 

De manera particular, puedo dar testimonio de haber dirigido un difícil proceso que ilustra el tema que nos ocupa.

Me refiero a que, como ministro de agricultura en el período 1978-1982, tuve que enfrentar la eliminación de toda la población de cerdos para erradicar la fiebre porcina africana en el país.

Esa medida fue necesaria para poder asegurar nuestro acceso a los mercados internacionales, responder a las expectativas de sanidad de los turistas, y garantizar la sostenibilidad de la producción cárnica en el país. 

Obviamente, fue inevitable tomar otras medidas dirigidas a proteger los intereses de los productores porcinos, que en su mayoría eran modestos campesinos, que veíanla crianza de cerdos como su alcancía para los tiempos difíciles.

Debemos preguntarnos: ¿Cuáles son los aspectos relevantes de la relación entre producción de alimentos y la salud pública?

La producción de alimentos empieza con la relación entre el productor y la tierra.

La sostenibilidad de esa relación implica proteger la calidad del suelo y asegurar la rentabilidad de los productores.

Para lograr esa sostenibilidad, es imprescindible la capacitación del productor y de todos los que participan en el proceso de produccióna nivel de finca.

El manejo de post cosecha, especialmente cuando se trata de productos para el consumo directo, es vital para asegurar la salud del consumidor. El cuidado con que se haga ese proceso es vital para asegurar la calidad de los alimentos. 

En el caso de los productos empacados, los controles de calidad deben ser aún más rigurosos, a los fines de evitar su contaminación.

Lo mismo ocurre con la etapa de comercialización, ya que los productos podrían tener buen manejo en la finca pero se podrían contaminar en el proceso de transporte y distribución.

Una dimensión vital de este proceso es el almacenamiento, donde los riesgos de contaminación son también muy elevados.

Finalmente, la educación del consumidor juega un papel fundamental en el manejo, la higiene y la preparación de los productos que consume. 

Obviamente, una cadena tan compleja como la industria alimentaria, requiere no sólo de un marco regulador y de una legislación apropiada, sino también del concurso del sector privado y la participación activa de los consumidores en defensa de sus propios intereses.

Todo ese andamiaje debe descansar en un régimen de consecuencias para quienes atenten contra la salud pública en el manejo de los alimentos.

Ahora bien, ¿Cuál es la importancia de este debate para la República Dominicana?

En la economía globalizada en que vivimos, la autosuficiencia alimentaria ha dejado de ser un objetivo realista. En los hechos, somos un país exportador e importador de bienes alimenticios. 

Para alimentar la población nacional, que hoy ronda los 10 millones de habitantes, estamos produciendo e importando alimentos como nunca antes.

También, debemos asegurar los alimentos que demanda la pujante industria turística dominicana. La satisfacción de esa demanda, además de ser suficiente en cantidad, debe asegurar la calidad demandada por los turistas nacionales y extranjeros.

En efecto, al año 2016 estamos recibiendo más de seis millones de turistas, quienes demandan productos de calidad, bien presentados y con óptima higiene.

En nuestra condición de país exportador, hoy exportamos bienes alimenticios hacia diversos países, principalmente de América y Europa. Las exportaciones hacia Haití, nuestro segundo socio comercial, son de importancia vital para nuestra economía. 

Es importante destacar que una buena parte de esa exportación consiste en productos frescos, incluyendo aquellos producidos bajo el sistema de invernaderos.

Por cuanto en los países hacia donde exportamos hay rigurosos controles de calidad, estamos obligados a proteger la calidad de esos productos desde la finca hasta su destino final.

Además de los productos frescos, exportamos alimentos enlatados, los cuales requieren condiciones de procesamiento más rigurosas para satisfacer los requerimientos de los mercados internacionales.

Por cuanto la agricultura orgánica para exportación se consolida en el país, como es el caso del banano y el cacao, es un desafío aplicar normas y controles especiales para garantizar la inocuidad de esos productos.

En ese sentido, el adiestramiento de los recursos humanos constituye una prioridad indispensable.

Así como somos exportadores de alimentos, también importamos bienes alimenticios frescos y procesados. 

Los alimentos importados también requieren de la aplicación de normas y controles para asegurar que no representen una amenaza a la salud de los consumidores.

En efecto, algunos de esos productos llegan al consumidor con etiquetas escritas en idiomas no comprensibles para la mayoría de nuestra gente. 

Es de particular importancia asegurar la certeza de la fecha de caducidad de esos productos. Su adulteración constituye una amenaza directa a la salud de los consumidores.

En el caso de los alimentos importados, los deficientes controles fitosanitarios han permitido que se introduzcan plagas y enfermedades perjudiciales para la producción nacional.

Un ejemplo de esta realidad es lo ocurrido recientemente con la aparición de la mosca del mediterráneo en el país.

La llegada de esa plaga se tradujo en la suspensión temporal de nuestras exportaciones de varios productos agrícolas hacia los mercados de América del Norte, con las consecuentes pérdidas para los productores nacionales.

Algo parecido ocurre cuando nuestros productos de exportación contienen niveles  de sustancias químicas nocivas inaceptables para los países hacia los cuales exportamos.

Es mi deber decir en este foro la grave distorsión que existe con las importaciones de numerosos alimentos, en detrimento de los productores y en perjuicio de los consumidores. 

En ese sentido, no es exagerado afirmar que en el país opera un entramado que obtiene cuantiosos beneficios por la falta de transparencia con que se hacen algunas importaciones. 

Un caso ilustrativo de esta realidad es lo que ocurre con los lácteos importados.

Mucha de esa materia prima carece de la calidad requerida para el consumo humano.

Más grave aún, parte de esas importaciones proviene de países que subsidian su producción.

Eso se traduce en la entrada a nuestro territorio de productos cuyos precios son inferiores a los costos de los productos locales. El resultado es una competencia desleal que, en muchos casos, lleva a la quiebra a nuestros productores.

Otro hecho es la venta en el mercado nacional de leche obtenida a partir de leche en polvo, con la apariencia de estar ofreciendo un alimento fresco.

Al hablar de salud y alimentación no podemos ignorar el hecho de que, en la República Dominicana, más de un millón de estudiantes reciben alimentación en las escuelas públicas. 

La calidad de los alimentos que ingieren esos estudiantes es vital para su desarrollo fisiológico y el proceso de aprendizaje en el que se encuentran involucrados.

Más aún, la higiene en el manejo de los alimentos servidos en las escuelas públicas es determinante para la salud de esos estudiantes.

La alimentación servida en las escuelas públicas debería hacerse, principalmente, a partir de productos criollos, que sean nutritivos, saludables y que beneficien a los productores nacionales.

Un objetivo alcanzable es que la alimentación escolar incluya frutas, vegetales, huevos, leche y otros alimentos de producción nacional.

Debemos preguntarnos: ¿Qué hacer para asegurar la alimentación sana de nuestra población?

Debemos de partir de que el país produce la mayoría de los bienes alimenticios que consumimos, y que éstos llegan al consumidor como productos frescos.

Esos bienes son producidos tanto por productores tradicionales como por aquellos que usan tecnología de punta, como es el caso de los invernaderos. 

Esa diversidad dificulta la aplicación igualitaria de las normas y controles requeridos para asegurar la inocuidad a nivel de finca. 

Por eso, propongo que,en las fincas, seamos celosos en el uso adecuado de productos químicos de los cuales depende la inocuidad de los alimentos que consumimos localmente y de los que exportamos.

Para tal fin, resulta imperativo capacitar a todas las personas involucradas con la producción.

De igual manera, debemos entrenar a todo el personal involucrado en el manejo de post cosecha, incluyendo el empaque y transporte de los productos hacia los centros de distribución.

En el caso de los vegetales, la inversión en el transporte y el almacenamiento en ambiente controlado significarían un salto cualitativo en la preservación, calidad y durabilidad de los alimentos.

En cuanto a los centros de distribución y venta al consumidor, debemos prestar atención especial a la higienedel entorno donde se venden los alimentos. 

De manera particular, debemos asegurar que se use agua de buena calidad para reducir la contaminación de los alimentos. 

El saneamiento ambiental y el manejo y disposición de los desechos sólidos debe estar acompañado delcontrol  deanimales transmisores de enfermedades, particularmente los roedores.

Estos temas nos llevan inexorablemente al peligro que representa el mal estado de la mayoría de nuestros mercados públicos. En efecto, allí se expenden alimentos en condiciones que amenazan la salud de la población.

Ese es, sin duda, un grave problema de salud pública en nuestro país.

Como dije anteriormente, importamos bienes alimenticios que juegan un papel fundamental en la alimentación de nuestra población. 

Al respecto, propongo, en primer lugar, que todos los productos importados sean etiquetados en el idioma español, de manera que los consumidores sepan, a cabalidad, lo que están consumiendo.

En segundo lugar, propongo que los organismos competentes aseguren al consumidor que el contenido de los alimentos adquiridos se corresponda con lo establecido en la etiqueta, y se penalice la adulteración.

En tercer lugar, propongo la aplicación de un riguroso régimen de consecuencias a quienes violen las normas de calidad y manejo vigentes.

En conclusión, es responsabilidad del Estado y del sector privado garantizar que los bienes alimentarios reciban un manejo adecuado desde las fincas hasta la mesa de los consumidores.

Señoras y señores:

Mi intervención en este foro ha descansado en tres pilares:

En primer lugar, reconocer que la calidad de la alimentación es un tema de salud pública. En ese sentido, es responsabilidad del Estado aplicar controles para que los alimentos que consumimos reúnan las condiciones de calidad y contribuyan a la salud de los ciudadanos. 

En segundo lugar, la seguridad alimentaria es inseparable de nuestra capacidad para producir e importar eficientemente. Para ello es necesario fortalecer nuestro sistema de investigación, extensión y capacitación, así como mejorar el financiamiento y la infraestructura de transporte, almacenamiento y comunicación.

Y, en último lugar, desde el productor agropecuario ubicado en la más remota comunidad del país, hasta la agroindustria más sofisticada, necesitan y merecen el respaldo de nuestras autoridades para asegurar la rentabilidad de sus empresas.

Al concluir mis palabras, reitero ante este foro mi compromiso para que la salud de nuestra población y la prosperidad de nuestros productores de alimentos ocupen un lugar prioritario en la agenda nacional.

Muchas gracias