sábado, 29 de junio de 2013

jueves, 27 de junio de 2013

lunes, 24 de junio de 2013

jueves, 20 de junio de 2013

HIPÓLITO MEJÍA RESPONDE MEDIANTE CARTA POSICIÓN REMITIDA POR VARGAS MALDONADO SOBRE LA SOLUCIÓN A LA CRISIS DEL PARTIDO.

ARTICULO ESCRITO POR BONAPARTE GAUTREAUX PIÑEYRO.

QUE NO LLEGUE ALEJANDRO

Ojalá que el PRD se libre de un Ale-jandro que corte el nudo gordiano.

La guerra continuaba mientras las partes negociaban en París, en busca de solucionar el conflicto armado provocado por la invasión norteamericana a Vietnam. 

Largas y dificultosas negociaciones hasta que finalmente el tren de la guerra fue detenido al final del túnel y comenzó una nueva era de relaciones entre naciones que habían teñido de sangre las selvas y los llanos de Vietnam. 

El mundo estuvo pendiente de esa guerra y de las negociaciones, dado que la misma provocó una situación de desobediencia civil, en los Estados Unidos, por parte de grupos defensores de los derechos humanos y anti guerreristas.

La guerra de El Salvador terminó con una negociación, luego de 10 años de enfrentamientos que produjeron toda suerte de barbaridades, asesinatos de monjas, eliminación de poblados. 

Actualmente las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y su gobierno, mantienen conversaciones en busca de la paz, en La Habana, a fin de poner término a un conflicto que ha desangrado aquel país durante décadas. 

Los estancamientos, retrocesos y avances de esas negociaciones son seguidos por los amantes de la paz y la democracia. 

En Siria se gestiona un entendimiento entre las fuerzas que participan en una guerra civil que amenaza con extenderse más allá de sus fronteras, lo cual pone en peligro la paz de la región y el equilibrio político mundial en el Medio Oriente. 

Los enfrentamientos entre los países occidentales, Rusia y China, durante la llamada guerra fría, se resolvieron sin que hubiera una guerra frontal entre esas naciones. 

El diálogo es la mejor forma de entenderse. Hablar es una forma de entendimiento, de comunicación, de intercambio de ideas, posiciones, aspiraciones, es un modo de exponer, de discutir, las diferencias. 

El diálogo es una vía que debe conducir a la armonía entre partes, cuando las mismas tienen claras sus posiciones y saben que el entendimiento solo se producirá cuando los adversarios tienen el interés común de arribar a soluciones conjuntas para beneficio mutuo. 

Al diálogo se va con el conocimiento y el convencimiento de que si una de las partes mantiene posiciones rígidas que afectan el entendimiento entre ellas, de nada vale conversar, puesto que sería un ejercicio de vaivén que solo se disfruta cuando se está sobre un subibaja. 

La política también es el ejercicio de lo posible, un campo en el cual hay que estar muy claro sobre a quién benefician acciones, palabras, posiciones. 

Cuando se conocen los planteamientos de las partes es fácil determinar qué se persigue, a quién benefician los mismos. 

Ojalá que el Partido Revolucionario Dominicano se libre de un Alejandro que corte el nudo gordiano; eso no le conviene a su militancia.

lunes, 17 de junio de 2013

Hipólito Mejía visita el Fondo Especial Desarrollo Agropecuario (FEDA).


Director Lic. Carlos López conversa con el presidente HM sobre los proyectos en ejecución.

domingo, 16 de junio de 2013

ARTICULO DE HIPOLITO MEJIA.

Resulta difícil entender que el gobierno haitiano afecte directamente a su pueblo, como si tuviera una doble agenda, puesto que crea desabastecimiento y encarece los productos 

Haití-RD, huevos y pollos 

La admisión de la ministra de Salud de que, por un error, el gobierno haitiano prohibió la importación de huevos y pollos dominicanos indica, en el mejor de los casos, que la misma fue precipitada. 

El simple rumor, por demás falso, de que República Dominicana está afectada por la gripe aviar, no es una razón válida para actuar de manera tan drástica sin confirmar la especie. 

Felizmente, República Dominicana no está afectada por la gripe aviar, en consecuencia, nuestros productos avícolas mantienen la misma calidad que hemos consumido haitianos y dominicanos durante los últimos años. 

Resulta difícil entender que el gobierno haitiano afecte directamente a su pueblo, como si tuviera una doble agenda, puesto que crea desabastecimiento y encarece los productos de primera necesidad que, de manera súbita, desaparecen del mercado, siendo su obligación principal favorecer el libre comercio.

El gobierno haitiano no actúa con la misma diligencia para evitar la invasión ilegal de sus ciudadanos hacia nuestro país. 

Es difícil entender la actitud de autoridades haitianas que, en múltiples ocasiones, cierran la frontera para impedir el ingreso de productos dominicanos, aún en detrimento de su propia población debido al desabastecimiento que se produce.

Quizás algunos juegan con castigar la oferta, para que se pueda negociar con los inventarios existentes y aumentar de manera ilegal e inhumana los precios de artículos de primera necesidad, de uso diario.

El cierre de la frontera, hasta caprichoso en ocasiones, que impide el paso de alimentos, medicinas y otros bienes de consumo, afecta tanto a la población haitiana, como a empresarios y productores dominicanos. 

La producción de alimentos es un proceso difícil, costoso y requiere de una planificación que contribuya a fijar metas con el propósito de abastecer los mercados consumidores. 

Esa planificación de los productores dominicanos se rompe de manera cíclica cuando una u otra autoridad haitiana decide cerrar el comercio fronterizo.

El daño al productor dominicano es muy grave dado que los mercados no se improvisan, los mercados se trabajan, se conquista la confianza como proveedor seguro y, de esa manera, se tiene un espacio permanente para colocar la producción. El daño es particularmente severo cuando se trata de productos perecederos a corto plazo. 

Dado que Haití es un pueblo carente de todo, los productores dominicanos han abastecido de manera continua y segura muchas de las necesidades alimenticias del vecino país.

Mientras, por un lado, las dificultades del pueblo haitiano aumentan con el incremento de los precios, los productores dominicanos pierden el fruto de sus cosechas, de la venta de huevos y pollos.

Las relaciones políticas entre los pueblos haitiano y dominicano han tenido grandes diferencias y dificultades, pero siempre nuestra generosidad ha estado presente cuando ha sido necesario acudir en auxilio de nuestros vecinos como ocurrió durante la crisis provocada por el terremoto que afectó Haití profundamente, entonces los dominicanos borramos la frontera en una demostración de solidaridad de la cual nos sentimos orgullosos. 

Es justo reconocer que los gobiernos del Partido de la Liberación Dominicana han sido condescendientes y elegantes con el pueblo haitiano. 

Incluso el gobierno dominicano, entonces presidido por el doctor Leonel Fernández, regaló una universidad al pueblo haitiano, para mostrar, con un solo botón, cuán amplia fue nuestra colaboración ante tan terrible tragedia.

El presidente Danilo Medina ha mantenido una amistad cordial con el presidente haitiano, pero las buenas relaciones entre los países van más allá de los simples cumplidos y cortesías diplomáticas, intercambiadas muchas veces de manera hipócrita. 

En todos los foros donde participamos mientras ejercíamos la Presidencia de la República, demandamos la solidaridad hacia el desarrollo del pueblo haitiano en la búsqueda de un destino mejor. 

Una decisión política basada en un rumor es una decisión que oculta intenciones no santas. El desagradecido olvida con una rapidez que asombra y aparentemente estamos ante un ejercicio desagradable de falta de reconocimiento. Hay quienes entienden que las relaciones son buenas cuando reciben beneficios olvidando aquella frase lapidaria según la cual: manos que dan esperan.

Crear crisis artificiales es un modo de agriar relaciones sin que, de inmediato, se conozca su alcance pero más temprano que tarde el pueblo haitiano y los productores dominicanos sabrán lo que se oculta tras la desafortunada decisión de impedir el paso de alimentos hacia Haití. 

Resolver la crisis debe ser fruto de un ejercicio de buena fe y de un protocolo de entendimiento donde se fijen las condiciones para que ambas partes queden satisfechas. 

Publicado por El Nacional
http://www.elnacional.com.do/opiniones/2013/6/15/162950/Haiti-RD-huevos-y-pollos

viernes, 7 de junio de 2013

martes, 4 de junio de 2013

ARTICULO DE JUAN TH: EL ELOGIO A LA IMPUNIDAD

Cuando en una sociedad no hay régimen de consecuencias para quienes transgreden los valores éticos y morales desde una posición pública, es porque esa sociedad ha entrado en una crisis existencial profunda que la coloca al borde del abismo.

Cuando en una sociedad alguien se vale del poder para favorecerse a sí mismo y favorecer a sus compañeros, socios, familiares y demás relacionados, sin que pague por ello, como lo establecen la Constitución y las leyes, es porque esa sociedad se ha degradado de tal manera que requiere una profilaxis estructural profunda, que no es posible dentro del marco legal. 

Cuando en una sociedad alguien se coloca por encima de la Constitución de la República y de las leyes, corrompiendo el marco jurídico para que le garantice impunidad, es porque esa sociedad perdió las fuerzas motrices capaces de producir una revolución que le devuelva los espacios democráticos por los que ha pagado tan caro en sangre, dolor y luto, durante muchos años. 

Cuando en una sociedad alguien utiliza el poder del Estado para enriquecerse junto a un grupo de bandoleros, sin recibir el castigo correspondiente, es porque esa sociedad está sumida en una gran pobreza, no solo material, sino espiritual, que es la peor de todas las carencias.

Cuando una sociedad permite que el país sea número uno en corrupción en el mundo; el de menos transparencia en el manejo de los fondos del Estado. Y al mismo tiempo sea colocado entre los más atrasados en educación y salud, es porque la gente perdió la capacidad de lucha y de transformación social. (Lean el informe del Foro Económico Mundial y de otros de organismos internacionales sobre la corrupción y violación a los derechos humanos, etc.) Entre el “elogio a la locura” y el “elogio a la impunidad”, hay una gran diferencia. 

Las críticas al ex presidente Leonel Fernández de sectores políticos, económicos y sociales, no son resultado de la envidia de quienes no “han alcanzado sus logros”. Quienes lo condenan no lo hacen por “mediocridad generacional” porque él logró lo que otros no. Esos argumentos de bocinas muy bien pagadas durante 12 años, solo tienen cabida en una sociedad donde “los inmorales nos han igualado” y sumergido en el mismo lodo. Las críticas, al igual que los sometimientos a la justicia, están más que justificados. 

Para defender los gobiernos del PLD que encabezó Leonel hay que ser un degenerado político; hay que haber obtenido demasiados beneficios y haber perdido la vergüenza y el amor a la patria. Este país lo han estado saqueando desde 1492 cuando Cristóbal Colón, asesino y ladrón, llegó a nuestras costas. (“Los indios vivos se convirtieron en cristianos muertos” en pocos años fruto de la explotación y la miseria) La impunidad ha sido, desde entonces, el pan nuestro de cada día. 

Ladrones van y ladrones vienen. Asesinos van y asesinos vienen, con trajes y botas de militares, o con saco y corbata. La ropa no hace la diferencia. Ladrones y asesinos han sido durante más de cinco siglos, salvo honrosas excepciones los dueños del poder. 

La impunidad ha sido el común denominador. Todo el que llega pobre al Estado y sale millonario, es ladrón y asesino, porque mata al pueblo de hambre y de insalubridad, no importa como se llame, ni qué posición haya ocupado. Y si no termina en la cárcel, luego de una justa condena, es por la cultura y la estructura de impunidad que existe en nuestro país, elogiada por muchos desde medios de comunicación.